| Febrero 2006 | ||||||||||
El reto
empresarial a través de las personas
Una de
las claves más importantes en los nuevos modelos empresariales es
invertir en las personas, ¿por qué?, en primer lugar, por la tipología
de cliente, ya no somos meros consumidores de productos y servicios, sino
que además exigimos. El cliente, cada vez tiene más poder frente
al producto y el servicio, ya que la competencia cada vez es mayor, y por
ende, la oferta aumenta frente a la demanda. Para fidelizar al cliente hay
que generar más satisfacción que la competencia, mientras que para ganar
clientes hay que innovar. La segunda razón, no menos importante, es que
hoy en día, las empresas más admiradas y rentables son las que tratan
bien a su personal. En los Departamentos de Recursos Humanos se habla de
“atraer, desarrollar y retener el talento humano”. Y por último, se
apuesta por las personas por el concepto de innovar. Como hemos mencionado
anteriormente, para que la empresa siga siendo puntera, la innovación es
fundamental. Dicho de otro modo, la innovación no lo hace una máquina,
ni ningún programa de software, al contrario, lo hacen las personas, de
ahí la importancia del talento del personal. En definitiva, es cada vez más
evidente que las empresas de éxito son aquellas que mejoran y desarrollan
las relaciones con los clientes a través de productos y servicios
innovadores, y a su vez, esto se consigue gracias al talento del personal,
lo que no significa tener a los mejores, sino a los que se ajustan mejor a
esa organización. Además
de esgrimir estas tres razones, tenemos que basarnos en la evolución histórica
de las empresas. Sabemos que en los años del siglo XX, los recursos que
importaban eran los financieros, activos materiales y la tecnología. En
este sentido, nos imaginamos lo que eran las grandes fábricas de aquella
época. En la actual era de las TIC (Tecnologías de Información y
Comunicaciones), las empresas pueden ser “virtuales”, en donde las
redes son fundamentales. Es decir, ya no es necesario tener como antaño
unos recursos financieros impresionantes, o activos materiales. Lo que sí
es necesario, es tener tecnología suficiente como para poder hacer esa
empresa “virtual”. Como vemos, los tiempos han cambiado y los ahorros
en costes “materiales” son menores. Por otro lado, las TIC están
modificando los tipos de trabajo. Pero lo realmente fundamental es el
capital humano, en concreto, el talento, porque éste sustenta a la propia
empresa. Pero,
¿qué es el talento?, es la capacidad de un profesional o grupo de
profesionales comprometidos a alcanzar resultados superiores en un entorno
y organización determinada. A partir de esta definición, se dan dos
tipos de talentos: individual y colectivo. También se desprende de esta
definición que el talento no es algo aislado y que interactúa con el
entorno. De hecho, una persona se puede desarrollar profesionalmente, al
igual que su talento, en un puesto en concreto. Pero también puede pasar
todo lo contrario. Es decir, se puede seleccionar a la persona más
capacitada para un puesto en concreto y que los resultados dados sean pésimos.
Esto se debe a que esa persona no “se ajusta” a la organización.
Mientras que otra persona, con menos capacidad para ese puesto de trabajo,
puede rendir mucho más, consiguiendo unos resultados óptimos. En
definitiva, no se trata de captar a los más buenos, sino a aquellos que
se ajustan mejor a la organización. El
talento colectivo, es lo mismo que el talento individual pero aplicado a
un grupo de personas. Se trata, por tanto, de la interacción que se
produce dentro del mismo grupo. Entonces,
¿cómo se crea y desarrolla el talento colectivo?. Ante esta pregunta
tenemos que decir, que son distintas variables las que influyen. Vayamos
por partes, lo primero a tratar es el talento individual, en donde
intervienen: la aplicación práctica de los conocimientos y habilidades
(saber hacer), la motivación-compromiso (querer hacer), las acciones
realizadas (hacerlo). El
talento colectivo se basa en el liderazgo, la cultura, la retribución, el
clima laboral, los sistemas de dirección y los sistemas de relaciones. En
este sentido estamos hablando tanto del equipo como de la empresa. Pero ¿por
qué se habla de equipo y empresa al mismo tiempo?.Por dos razones, la
primera viene determinada porque la empresa en sí es un grupo de
personas, que a su vez se subdivide en grupos, hasta llegar al individuo.
La segunda se fundamenta en la evolución de las organizaciones. Se han
pasado de las organizaciones muy jerárquicas, donde había mucha
distancia entre el jefe y los colaboradores, a las empresas más planas,
en donde el colaborador, no sólo tiene sus funciones y tareas, sino que
también debe obtener mejores resultados, muchas veces fruto de su
creatividad en la solución de problemas. Como no se pueden “escalar
puestos” como antes, ahora se “escala en responsabilidades". Todo
esto implica nuevas formas y métodos distintos de aplicación práctica
tanto dentro como fuera del grupo, que a su vez afectan a la empresa en su
totalidad. A esto se le añade lo fundamental de definir, qué tipo de
motivaciones es capaz de dar la organización a sus empleados, porque si
no se produce esa unión, entonces el talento (individual y colectivo) no
se puede desarrollar. No adquiriéndose el compromiso deseado por ambas
partes empleado-empresa. Desencadenándose el fracaso personal y
empresarial por no haber sabido “atraer, desarrollar y retener el
talento humano”. Pongamos como ejemplo al equipo de fútbol, en concreto
al Real Madrid, la estrategia empresarial es adquirir un galáctico por año,
lo que supuestamente garantiza el ganar la liga y la copa de Europa,
incluso algún otro título más. Sin embargo, cuando el talento colectivo
no se desarrolla y sólo se tiene en cuenta el talento individual, la
empresa, en este caso el Real Madrid, está destinada al fracaso. El
ejemplo contrario, sería el equipo sin medios, que se posiciona entre los
primeros en la liga y sin embargo, no tiene esos fichajes millonarios. Como
conclusión: “Apostar por el talento, es apostar por una empresa de éxito”
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Dic. 2005. La importancia del poder Nov.2005. Sobre liderazgo. Oct.2005. Dirección por valores.
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Diciembre 2005 |
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La importancia
del poder. Por ADS
El poder es un tema
“tabú” del que no se suele hablar públicamente por el componente
emocional aversivo que provoca, además parece que va en contradicción
con las nuevas tendencias de “management”. Sin embargo, y nada más
lejos de la realidad, el poder juega en la vida laboral un papel
fundamental. Entendiendo el poder como el resultado que permite al líder/mando
ganarse la obediencia o el compromiso de los demás. En los primeros
estudios sobre el poder, se hizo una doble distinción. De un lado estaba
el poder por posición, o relativo al cargo. De otro, el poder personal, o
grado de respeto por parte de los seguidores al líder. Otra acepción
para el poder personal es, la medida por la que la gente está dispuesta a
seguir al líder. Más tarde, se
empezaron a elaborar otro tipo de acepciones con respecto a este término,
ya que con sólo el poder personal y de posición, no se aclaraban muchas
situaciones de trabajo. ¿Cómo
surgieron las diferentes definiciones de poder?. Para responder a esta
pregunta, tenemos que aclarar el funcionamiento de una empresa. En un
organigrama convencional de forma esquemática tendríamos los tres
niveles siguientes:
Desde el nivel
“Medio” hacia el nivel “Superior” convencemos a través del poder
personal, mientras que desde el nivel “Medio” hacia el nivel
“Bajo” se convence o se manda a través del poder personal o poder por
posición. Este planteamiento tan manido ha sido utilizado desde que
surgen las diferentes jerarquías laborales. Sin embargo,
hay que aclarar que con las diferentes problemáticas que van surgiendo en
la empresa, también van apareciendo otras formas de poder, si cabe, más
refinadas. Es cuando surge: ·
El poder coercitivo, o
capacidad percibida de impartir sanciones, castigos por no trabajar. Pero
cuidado, porque se produce una especie de “desgaste” sino se utiliza,
o por el contrario, si se utiliza siempre. ·
El poder por conexión,
también llamado poder de influencia, o asociación percibida de la
persona con otras personas y/u organizaciones influyentes. Este tipo de
poder se está usando mucho y tiene unos resultados muy positivos ya que
no tiene “desgaste”, siempre y cuando se mantengan esas conexiones y
la ley de reciprocidad se cumpla: se entregan favores y sanciones por
igual. ·
El poder de recompensar, o
capacidad percibida de ofrecer cosas que la gente quiere tener. Este tipo
de poder se “desgasta” si, primero, se tiende a usar demasiado,
generando promesas incumplidas y, segundo, premiando a todos por igual, lo
que también provoca que los que rendían mucho y estaban muy motivados
pasan a rendir poco y estar poco motivados. ·
El poder referente, el
atractivo percibido de tratar con una persona determinada, está basado en
las características personales y el tipo de trato. Hay que tener cuidado
si se trata a todos por igual porque es cuando se pierde credibilidad. ·
El poder de información,
capacidad para acceder o poseer información útil. Se relaciona este
poder con la destreza de uso de la información, no de la información en
sí. No se trata de un mero archivo de información, sino del
procesamiento de la misma. En este caso, el “desgaste” se produce si
no hay capacidad de conseguir información nueva. ·
El poder del experto, o
capacidades de la persona: conocimientos, experiencia y habilidades, para
desarrollar su profesión correctamente. Se produce “desgaste”, si no
se adquieren nuevas destrezas. Hoy
en día, en muchas organizaciones el mando se encuentra con una problemática
común: no tiene la capacidad de subir el sueldo o de despedir. Esto
genera al mando un comportamiento de “indefensión aprendida”, o una
apatía (no hacer nada) sobre los colaboradores, ya que se piensa que no
hay nada que se pueda hacer, provocando un sin sentido en la estructura
funcional de la empresa. Como vemos se pueden
usar otros tipos de poder que resuelven perfectamente esta situación y no
ceñirnos al uso del poder coercitivo y de recompensar. De hecho, se
pueden usar todos los tipos de poder incluyendo al coercitivo y de
recompensar, lo que no podemos es recompensar económicamente y despedir
al personal. Pero sí usar todos los tipos de poder. En los casos de
indefensión aprendida hay que pensar en lo siguiente. Si se quiere poder
se tiene que:
Si no actúa como
“el rey de la montaña” que llega y se queda en la cima, seguramente
no busca el poder.
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| Noviembre 2005 | ||||||||||
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| Octubre
2005
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¿Dirección por valores? por ADS
¡Valores...!, parece que
siempre que se habla de valores, a parte de su concepto a nivel económico,
estamos haciendo alusión a algo que realmente no existe, palabras, humo o
como dirían algunos, "bobadas" que no llevan a ningún fin.
Estamos en una etapa de vertiginosa evolución en la que es indispensable, ya no sólo contar con recursos personales que posean habilidades para la gestión del cambio y la gestión del conocimiento, sino que es necesario contar con personal con habilidades para la dirección por valores, de esta forma trabajar bajo este tipo de liderazgo llevará a la satisfacción profesional de sus colaboradores, y con ello al éxito seguro. Está claro que a largo plazo las empresas que desarrollan nuevas estrategias para contribuir positivamente a la satisfacción tanto personal como profesional , tienen más posibilidades de triunfar. Y ¿cómo podemos asegurarnos esa gestión por valores?. Gracias a la formación, a una formación personalizada, diseñada a medida y adecuada a la cultura de la organización, a su gente, a su estrategia y sus costumbres.
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